El sucesor de Benedicto XVI

User Rating:  / 0
PoorBest 

Es el Papa y solamente el Papa quien nombra y crea cardenales. Primero los nombra, cuando hace el anuncio de su decisión dando a conocer sus nombres; luego los crea, durante la celebración del Consistorio Público Ordinario que tiene lugar unos días después del nombramiento, tiempo suficiente para que se congregue en Roma el Colegio cardenalicio integrado por cardenales procedentes de todo el mundo.

Benedicto XVI ha nombrado cardenales en tres ocasiones: el 24 de marzo de 2006, cuando creó a 14; el 24 de noviembre de 2007, cuando creó a 23; y el pasado 20 de octubre cuando nombró a 24, a quienes creará cardenales en el próximo Consistorio del 20 de noviembre.

De entre los cardenales, son ellos mismos quienes eligen al Sucesor de Pedro. Así ocurre desde el año 1059. Lo eligen durante el periodo de “Sede Vacante”, cuando el Papa ha muerto, en el Cónclave de elección que se celebra en la Capilla Sixtina del Vaticano. Sólo participan los cardenales que tienen menos de 80 años de edad. Hasta hoy el Colegio cardenalicio está integrado por 179 cardenales, de los que 102 son electores; pero a partir del próximo Consistorio estará integrado por 203, de los que 121 serán electores y de entre quienes será elegido el sucesor de Benedicto XVI.


Durante la Audiencia General del pasado 20 de octubre, el Papa dio a conocer los nombres de los 24 nuevos cardenales, de los que 20 serán electores. La lista de los nombramientos incluye a los siguientes arzobispos: Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos; Antonio Naguib, Patriarca de Alejandría de los Coptos (Egipto); Robert Sarah, Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum; Francesco Monterisi, Arcipreste de la basílica de San  Pablo Extramuros; Fortunato Baldelli, Penitenciario Mayor; Raymond Leo Burke, Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica; Kurt Koch, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos; Paolo Sardi, Vice camarlengo de la Santa Iglesia Romana; Mauro Piacenza, Prefecto de la Congregación para el Clero; Velasio De Paolis, Presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede; Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura; Medardo Joseph Mazombwe, emérito de Lusaka (Zambia); Raúl Eduardo Vela Chiriboga, emérito de Quito (Ecuador); Laurent Monsengwo Pasinya, de Kinshasa (República Democrática del Congo); Paolo Romeo, de Palermo (Italia); Donald William Wuerl, de Washington (EE.UU); Raymundo Damasceno Assis, de Aparecida (Brasil); Kazimierz Nycz, de Varsovia (Polonia); Albert  Malcolm Ranjith  Patabendige  Don, de Colombo (Sri Lanka) y Reinhard Marx, de Munich y Freising (Alemania).

Además, el Papa elevó a la dignidad cardenalicia a dos prelados y a dos eclesiásticos que se habían distinguido “por su generosidad y dedicación al servicio de la Iglesia”, de más de 80 años de edad. Se trata de: el Arzobispo José Manuel Estepa Llaurens, castrense emérito de España; el Obispo Elio Sgreccia, presidente emérito de la Pontificia Academia para la Vida; Monseñor  Walter Brandmüller, presidente emérito del Pontificio Comité de Ciencias Históricas (Alemania) y Monseñor Domenico Bartolucci, Maestro y director emérito de la Capilla Musical Pontificia Sixtina.

De estos 24 cardenales, diez son italianos, cuatro africanos, dos sudamericanos, uno asiático, dos estadounidenses y el resto europeos. El más joven de ellos es Reinhard Marx, de 57 años, el arzobispo de Munich, diócesis de la que fue arzobispo el cardenal Ratzinger entre 1977 y 1981.

El título de Cardenal fue reconocido por primera vez durante el pontificado de Silvestre I, entre los años 314 y 335, pero el Colegio cardenalicio fue instituido, en su forma actual, hasta el año 1150. El número de los cardenales ha ido en aumento con el paso del tiempo desde que durante los concilios de Constanza, de 1414 a 1418, y Basilea, de 1431 a 1437, el número se limitó a 24. Ahora llegará a 121, su máximo en la historia de la Iglesia.

Es de considerar que cuando el Papa crea cardenales está preparando, de alguna manera, su sucesión, aunque no deja de tener él mismo sus limitaciones porque hay sedes episcopales y dicasterios vaticanos de tradición cardenalicia, que el Papa no podría soslayar.

Benedicto XVI tiene más de 83 años y su estado de salud es excelente, aunque últimamente lo he visto adelgazar, cosa que puede ser buena, porque conserva un peso saludable, o no tan buena, porque padece diabetes. De cualquier modo, el Colegio cardenalicio renovado no dejará de significar un grande e importante apoyo para lo que resta del pontificado de Benedicto XVI, un Papa que de manera conspicua demuestra ser sabio, justo y bueno. Justo el Papa que queremos.